Dátiles a todo, hasta que lo deje de ver en las góndolas. De verdad, desde que nos encontramos en el super nos hicimos re amigos 🙂 El otro día vi una foto de brownies hechos con porotos (frijoles) y, como soy muy cabeza dura, en vez de copiar la receta, decidí probar con lo que tenía en casa a ver que tal salían.
La verdad el tema de meter porotos en una receta dulce me daba cierta desconfianza, pero tengo que admitir que no se nota para nada el gusto, y sirven para darle humedad a la receta. Para hacerlos no hace falta saber cocinar ni un huevo duro, lo único que necesitan es una procesadora, para que la masa quede bien homogénea. Acá, las instrucciones:
Procesar los dátiles hasta que se forme una pasta. Estos estaban bien blanditos, pero si los tuyos están mas secos los podés ayudar agregando un poco de agua caliente.
Derretír el chocolate (sin dejarlo calentar), verter en la procesadora, junto con el resto de los ingredientes (menos las nueces) y seguí procesando hasta que quede una masa homogénea. Aclaración: los porotos son cocidos (de los que vienen en lata).
Una vez que esté listo, agregar las nueces trozadas y mezclar. Poner la mezcla en un molde forrado de papel film y llevar a la heladera por algunas horas antes de cortar.
De esta medida salen 24 porciones. Si lo querés más dulce podés agregarle un poco de jarabe o miel a la mezcla.
Se me ocurre también que debe ser una buena opción para una base de torta o postre, me falta decidir que le pongo encima.
Buena semana corta en Argentina!




