A estas alturas se habrán dado cuenta de que tengo cierta preferencia por algunas verduras, una de ellas es la calabaza. Me encanta porque se puede hacer de todo: un plato principal, si la combinamos con alguna proteína (mira esta que hizo Paulina Cocina); un buen postre, como el queridísimo pumpkin pie o este budin de avena que prepare hace unas semanas; y como guarnición, si la horneamos para un puré o para hacer estos bastones rebozados que son lo más rico que hay.




- ½ zapallo anco
- 1 huevo
- 100 gr de avena instántanea
- 30 gr de semillas se sésamo
- 2 cdas de aceite de coco
- sal, pimienta, perejil, ajo en polvo
- Cortar la calabaza en rodajas bien gorditas y cocinar a 200 grados hasta que esten tiernas (no hace falta que esten cocidas completamente, ya que luego volveran al horno.
- Mezclar el huevo con las especias en un bowl. En otro bowl, mezclar la avena con el sésamo.
- Retirar la calabaza del horno y dejar enfriar. Pelar y cortar en bastones.
- Pasar la calabaza por la mezcla de huevo y luego por la mezcla de avena. Si quieren hacerlas más gorditas, pueden repetir este paso y hacer doble empanadura.
- Engrasar una fuente para horno con el aceite de coco y colocar las calabazas. Cocinar en horno a 225 grados hasta que doren (darlas vuelta en la mitad de la cocción).

