Como me gusta comer siempre algo diferente, voy variando las opciones de desayuno para no aburrirme. Me gusta preparar desayunos que no requieran mucho esfuerzo a la mañana, así que por lo general dejo todo listo a la noche.
Estos flancitos, al igual que la avena trasnochada que preparé la semana pasada, se preparan en cinco minutos y van a la heladera hasta el día siguiente, así que cuando me levanto lo único que tengo que hacer es abrir el recipiente y meter la cuchara.
Como en muchos países algunas frutas son caras o difíciles de conseguir dependiendo la estación, se me ocurrió darle un toque de sabor a mi flan cubriéndolo con coco rallado, algo que se consigue muy fácilmente y a buen precio en todos lados.
Para agregarle fibras y hacerlo más completo, le agregué avena y nueces y, listo el pollo!
Espero que les guste, acá les comparto la receta.
- 200 ml yogur descremado de vainilla
- 200 ml de leche descremada
- ½ sobre de gelatina sin sabor
- 30 gr de avena
- 10 gr de nueces trozadas
- 30 gr de coco rallado
- 1 cda de azúcar de coco (o mascabo)
- Hervir la leche y colar. Agregar el yogur y revolver.
- Disolver la gelatina en un poco de agua y agregar al yogur y la leche. Llevar a la heladera.
- Poner en una sartén la avena, las nueces, el coco y el azúcar y llevar a fuego lento hasta que el coco tome un color doradito, revolviendo constantemente para evitar que se pegue o se queme.
- Cubrir los flancitos con la granola de coco tostado al momento de comerlo.





