La primera recomendación que les voy a dar es la siguiente: no dejen el frasco de granola a la vista. Es peligroso. Repito: no dejar el frasco de granola a la vista, si no se lo quieren comer todo en dos días.
Yo, al menos, si tengo un frasco de granola a la vista, me la paso picando mientras cocino, algo que quizás es un tema para las personas que buscan bajar de peso. La mejor opción en este caso, es separar las porciones en bolsitas.
Dicho todo esto, les paso a contar que esta granola es lo mas rico del mundo en materia de desayuno. Me encanta comerla con leche bien fría, ya que el cacao se mezcla con la leche y mmmmmmmmmmm que ricorrr!
Hace tiempo que no compro más granola, sino que la hago yo. Más precisamente, no compro más granola desde que descubrí que es mucho más sano y barato hacerla yo misma. Además, es fácil y la podés preparar de mil formas distintas. La que te voy a enseñar hoy tiene cacao y frutos secos.
La receta, a continuación.
- 150 gr dátiles sin carozo
- 2 cdas de mantequilla de maní
- 2 cdas de aceite de coco
- 3 cdas de jarabe de arce o miel
- 1 cda de sal marina
- 50 gr de cacao amargo.
- 250 gr de avena en copos (si sos alérgico al gluten, podés usar avena sin gluten o algún otro grano que puedas comer y esté disponible en tu país)
- 100 gr de quinoa inflada (se puede reemplazar por amaranto o arroz inflado sin azúcar, lo que vendan en sus países)
- 120 gr de frutas secas trozadas (yo use castañas de cajú, nueces pecan y nueces comunes en partes iguales)
- Opcional
- 30 gr de frutillas deshidratadas
- Poner en una procesadora el aceite, los dátiles, el jarabe de arce y la mantequilla de maní y procesar hasta que quede una pasta.
- Poner en un bowl la avena, la quinoa inflada, las nueces, el cacao y la sal y mezclar.
- Agregar al bowl la pasta de dátiles y mezclar (con las manos, si es necesario) cuidando que la pasta llegue a todos los ingredientes secos. De ser necesario, agregar un poco más de jarabe o miel.
- Poner la granola en una fuente para horno y cocinar por media hora a horno mínimo, cuidando que los bordes no se quemen. Si ven que los bordes se cocinan más rápido, revolver un poco la granola, lo menos posible para que quede crocante y no se desarme.
- Una vez frio, agregar las frutillas deshidratadas.
- Guardar en un recipiente cerrado o bolsa ziploc.





