
Santa Mónica
Si existe un lugar que se pueda describir como «fit» ese es, sin duda alguna, Los Angeles. Se podría decir que la moda fit empezó aca. No hay una calle en toda la ciudad en donde no haya algun bar de jugos prensados en frío, acai bowls, helado vegano o alguna otra cosa de moda. La gente parece toda estar recién salida del gimnasio, con su ropa deportiva combinada y un color de piel envidiable. Hay gimnasios, boxes de crossfit, estudios de yoga y spinning por todos lados.

Santa Mónica
Aun así, estar en Los Angeles te pone contento. A mi me puso contenta saber que puedo estar en una ciudad de Estados Unidos en la que no estoy practicamente obligada a comer chatarra si no me voy bien preparada y con una listita de restaurantes de comida «de verdad». Me puso contenta porque tiene ese aire de ciudad con playa que amo, porque la gente parece sonreir todo el tiempo, porque su clima es hermoso, por sus calles enormes, por todo. En Los Angeles me sentí como en casa.

Beverly Hills
No voy a mentir, yo amo las ciudades grandes, y fui a Los Angeles con enormes expectativas que se cumplieron. Por supuesto que mi opinión es la de un turista, yo no visité ningun lugar feo o peligroso, y solamente estuve un par de días. Habrá gente que viva alla y tenga una percepción completamente distinta a la mía, pero esta fue mi impresión y acá les cuento más.
Llegamos a Los Angeles después de haber pasado unos días hermosos en Kauai, casi llegando la noche. Lo primero que me dejó con la boca abierta fueron las luces que vi desde el avión: el paisaje parecía interminable, como cuando mirás algo a través de un espejo. Kilometros de luces y luces y yo me preguntaba que pasaría si se cortara la electricidad de un momento a otro. Luego de hacer nuestros trámites para retirar el auto nos dirigimos al hotel.
Alojamiento: nosotros nos quedamos en el Carlyle Inn en Beverly Hills, un 3* impecable y bien decorado. Creo que es tres estrellas porque no tiene piscina ni restaurante, pero es precioso y el precio, buenísimo. Detalle: el desayuno está incluido en la tarifa.
Transporte: Los Angeles es una ciudad grande y el tránsito es algo caótico, aunque habiendo estado en Buenos Aires y en el DF el tránsito de LA me pareció un chiste. Si bien hay transporte público, les recomiendo que alquilen un auto, ya que es una opción barata y más cómoda.

La ciudad desde arriba
Cosas para hacer: de todo! En Los Angeles es imposible aburrirse. Hay actividad de día, de noche, playa y ciudad. Como yo era la primera vez que visitaba, decidimos hacer el recorrido obligado: Santa Mónica (AMEEEEEE), Venice Beach, downtown, las letras y el paseo de la fama.
Como Lenny ama pasear en moto pero en Holanda el clima no ayuda (limpia su moto mas veces de lo que la usa, pobre), alquilamos por un día una moto de esas gigantes para hacer facha y nos fuimos a pasear a Malibu. El alquiler de la moto cuesta a partir de 100 dólares el día y la tienen que devolver antes del cierre del local que es a las cinco de la tarde.

Playas de Santa Mónica
Lo único que les puedo decir respecto a la actividad nocturna es que tengan cuidado por donde andan, ya que hay zonas que no son muy seguras, sobre todo la zona del paseo de la fama.
Lugarcitos lindos para comer: como ya les conté al principio, acá las opciones saludables no faltan y los precios son muy razonables (si llegan a San Francisco se van a dar cuenta por que se los digo).

Tender greens: este restaurante tiene varias sucursales en las que te preparan la ensalada en el momento. Las ensaladas son abundantes y tienen mil ingredientes para elegir. Como en muchos lugares de Estados Unidos, el refill es gratis, pero pregunten porque muchas bebidas, aunque caseras, tienen azúcar (nivel empalagoso).
Trader Joe’s: APLAUSOS DE PIE POR FAVOR. Este supermercado es la gloria, es todo lo que me gustaría tener en el supermercado de mi barrio. Si bien no todos los productos son orgánicos, toda la comida es fresca, sin ingredientes raros y a muy buen precio. No tiene mesas para comer en el lugar, pero si se puede comprar para llevar al hotel. Nosotros lo hicimos un día que no teníamos ganas de andar paseando. También aproveché para llevarme una valija entera con chucherías e ingredientes que no consigo en Holanda. Les recomiendo las barritas de cereal en todas sus versiones y los bombones de chocolate amargo con mantequilla de maní.
Kippy’s, el helado vegano. Saliendo del fracaso de Bulletproof, en donde comimos algo que, en resumidas cuentas, era un arroz con carne picada y tres verduritas dando vuelta, yo estaba necesitando un consuelo. No les pasa que, cuando comen horrible, necesitan compensar con algo rico? Bueno, camino al estacionamiento, nos encontramos con esta heladería vegana que me encantó. En Kippy’s hacen helado sin azúcar y vegano (ojo, usan miel y crema de coco, así que no es bajo en calorías) y te atienden de maravilla.


Nina, YA ESTOY SACANDO LOS PASAJES.
Me encantó la descripción y los detalles súper
Útiles que das. Los Ángeles está en mi lista de
Viajes pendientes después de volver a Europa.
AMO Los Angeles! Hay de todo para hacer y mil cosas lindas cerca. Te lo super recomiendo 🙂 Más tarde subo un post sobre la Ruta 1.