El otro día preparé unas tortillas de ricota y brócoli y me sobró bastante ricota. Como ya conté mil millones de veces, jamás tiro comida, intento reciclar todo lo que tengo en la heladera y, creanme, muchas veces salen cosas geniales. Por ejemplo, estos muffins que preparé que son una bomba de ricos.
Como podrán ver, lleva ingredientes muy simples, de esos que siempre tenemos en casa. Lo único que le agregué para variar un poco son las semillas de amapola (ahora que leo un poco, me estoy enterando que son sedantes naturales, así que si andan estrenados, les va a venir bien).
Otra cosa que uso muchísimo es la avena en todas sus formas. En este caso, procesé la avena arrollada para conseguir una textura parecida a la de la harina.
Si no quieren ponerle amapolas, le pueden poner pedacitos de chocolate blanco que, a mi gusto, quedan muuuuuuy bien en combinación con los sabores cítricos.
Espero que les guste esta receta!
- 150 gr de harina de avena
- 100 gr de ricota
- ralladura y jugo de 1 limón
- 3 huevos
- 1 cda de aceite de coco
- 7 sobrecitos de stevia
- 2 cdas de azúcar mascabo o de coco
- 1 cdita de polvo de hornear
- Opcional: 2 cditas de semillas de amapola
- Precalentar el horno a 170 grados
- Separar las claras de las yemas. Batir las claras a nieve.
- En un bowl, mezclar la avena, el polvo de hornear, el stevia, la ralladura de limón y el azúcar.
- Agregar la ricota, las yemas y el aceite y mezclar nuevamente.
- Agregar el jugo de limón y las semillas de amapola.
- Por último, agregar las claras batidas a nieve e incorporar con movimientos envolventes.
- Disponer la preparación en moldes de silicona y llevar a horno por 20-25 minutos.
- Sacar del horno y dejar enfriar un poquito antes de desmoldar.






