Antes que nada, les quiero decir que los budines saludables no tienen por que tener textura apelmazada y pegajosa. Derribo el mito ahora y acá mismo. Un budín saludable bien hecho, sin reemplazar ingredientes por sustitutos que no cumplen la misma función, es tan rico como un budín con todos los ingredientes. El secreto está en aprender a reemplazar y, por supuesto, MODERAR LA PORCION.

