Cuando hacés dieta, el menú por excelencia es el pollo con vegetales: calabaza, ensalada, etc. La pechuga de pollo es una carne muy magra y con bastante contenido con proteínas, es por eso que se encuentra en casi todos los planes alimentarios no vegetarianos. Además es, en casi todos los países, un producto muy accesible (sobre todo en comparación con la carne de vaca).