Pensaba guardarme esta receta hasta el invierno próximo pero, considerando que la primavera llega sólo de a ratitos, mejor se las comparto hoy, no sea cosa que se enfermen justo antes de que llegue el buen clima.
Llegan esos días de frío mortal y te querés comer una lasagna bolognesa doble acampañada de una botella de vino tinto y competarla con una porción de tiramisú. Acá estamos en verano, pero yo los leo quejarse del frío de Buenos Aires, así que me solidarizo y como sopa tres días seguidos para poder sacar las fotos para la receta.