Ricotta y dulce de leche? Coco y dulce de leche? Y por qué no todo junto? Así estaba yo, con la heladera abierta, mirándola como si fuera la tele y sin poder decidir qué ingredientes usar en mi próxima receta.
Creo que las tartas de este tipo son las mejores para acompañar un mate, un sábado, mientras charlamos con mamá o con una amiga. Qué opinan? A mi, esta receta me transporta a Argentina por un ratito.

Espero que les guste la receta. No se olviden de seguirme en Instagram para ver más recetas!
- Para la base/crumble
- 2 huevos
- 80 gr de aceite de coco (reemplazable por manteca/mantequilla)
- 50 gr de azúcar mascabo
- ½ cdita de esencia de vainilla
- 150 gr de harina integral
- 50 gr de harina de avena
- 1 cdita de polvo de hornear
- 30 gr de coco rallado
- Para el relleno
- 250 gr de ricotta magra
- 50 gr de queso crema light
- 2 huevos
- 6 sobres de stevia o sucralosa
- 50 gr de dulce de leche sin azúcar (o con, eso deciden ustedes)
- Precalentar el horno a 170 grados.
- Mezclar el aceite junto con el huevo, la esencia y el azúcar hasta integrar.
- Agregar las harinas y el polvo de hornear y mezclar nuevamente hasta lograr una masa (no amasar!).
- Por otro lado, mezclar sin batir la ricotta junto con el queso crema, los huevos y la stevia.
- Separar la mitad de la mezcla y colocarla en un molde de silicona (el mío es de Pavonidea, ya saben). Presionar bien para lograr una base pareja.
- Verter encima la preparación de ricotta.
- Con una cucharita, colocar pequeñas porciones de dulce de leche, esparcidas a lo largo, para que queden bien distribuidas.
- Hornear 15 minutos.
- Mientras tanto, mezclar la otra mitad de la masa con el coco.
- Desgranar esta preparación para que queden migas, no tiene que quedar una masa propiamente dicha, sino más bien miguitas.
- Retirar la tarta del horno, cubrir con el crocante y llevar nuevamente al horno poe otros 20 minutos. Pasado ese tiempo, apagar el horno y dejar la torta reposando por 30 minutos.
- Retirar, dejar enfriar y desmoldar.



